
¿Es posible salir a la calle libre de culpa? Los puestos de revistas nos muestran como lucir, la televisión impone modelos estéticos, nosotras no somos capaces de comer un alfajor sin sentir culpa por ingerir calorías demás.
Hay días en que me levanto y tengo la sensación de que millones de manos invaden mi cuerpo, me tocan, me visten una y otra vez eligiendo el modelo que esconda mejor lo ¨malo¨ de mi cuerpo. Me revuelven el pelo y la cara tratando de hacerme sentir bella, salgo a la calle y mas manos me tocan con sus dichos, con sus miradas, me ensucian, me molestan, me asfixian y no puedo gritar.
Esos días llego cansada a casa, me baño y me refriego intentando arrancarlas de mí mientras me pregunto qué pasará con las jóvenes que están formando su identidad. Si yo, que ya pase la adolescencia, que ya se supone ¨me convertí en mujer¨ sigo siendo presa de esas manos qué pasa con una joven que está cambiando su cuerpo, que se está formando ¿qué pasa por su cabeza? ¿Qué herramientas tiene para ser inmune a todos esos avisos que le dicen como lucir? ¿Cómo cuidamos de ellas y las ayudamos a ser fuertes en un mundo que aún se resiste al cambio y ataca el autoestima de la mujer con el mito de la belleza para que nuestras energías se consuman tratando de llegar a ella?
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